Se trata de una perturbación ciclónica de área variable con un centro de muy baja presión atmosférica, "el ojo", alrededor del cual soplan vientos de una gran velocidad. Los huracanes son ciclones tropicales con vientos mayores a 117 kilómetros por hora. Se trata de los más fuertes de la Tierra y pueden durar hasta dos semanas bajo las condiciones atmosféricas apropiadas.
Conocer este fenómeno
Antes de definir qué es un huracán, es importante aclarar qué es un ciclón. éste es un área de baja presión atmosférica, en donde los vientos realizan un movimiento circular en rededor, el cual es contrario al de las agujas del reloj en el hemisferio norte (en el hemisferio sur el movimiento es al revés). Por lo tanto, los huracanes son ciclones tropicales con vientos mayores a 117 kilómetros por hora. Se trata de los más fuertes de la Tierra y pueden durar hasta dos semanas bajo las condiciones atmosféricas apropiadas.
En definitiva, el huracán es una perturbación ciclónica de área variable con un centro de muy baja presión atmosférica, "el ojo", alrededor del cual soplan vientos de una gran velocidad. Su organización, la cual es resultado de fenómenos atmosféricos variables, derivan en la contención de una cantidad acumulada de nubosidad y lluvias torrenciales.
El termino huracán es procedente del Caribe, donde los antiguos indios del grupo lingüístico de los Arawak lo llamaban "Hunraken", forma para nombrar a los ciclones tropicales bien organizados en el Océano Atlántico y en el Pacífico Oriental.
La temporada de huracanes en la cuenca del Atlántico comienza el 1 de junio y termina el 30 de noviembre. Esta cuenca comprende el Mar Caribe, el Golfo de México y el Océano Atlántico. El huracán produce dos tipos de efectos desde el punto de vista técnico: el efecto directo, que es cuando una región específica es afectada por vientos, lluvia y marejada generados por el huracán; y el efecto indirecto, que incluye únicamente uno o dos de los anteriores efectos.
Es importante destacar que los ciclones tropicales no se limitan al Caribe, sino que también se originan en otros lugares, por ejemplo: en China (el "Tai-Fung", que significa viento fuerte), en Filipinas (el "Baquis"), Australia (el "Willy-Willy") y en la Bahía de Bengala (el "Tifón").
Cómo se forma un huracán
El huracán obtiene su energía del calor y de la humedad del agua; en general sólo se forma cuando la temperatura de ésta es mayor a 26.5 grados centígrados, lo que explica el debilitamiento de los huracanes al acercarse a aguas más frías o al entrar en tierra.
El proceso por el cual un disturbio atmosférico se forma en un ciclón tropical, depende al menos de tres condiciones: el agua del océano tiene que ser mayor de 26.6 grados centígrados, producirse gran humedad como consecuencia de la temperatura de la evaporación del agua del mar, y como última condición debe haber un patrón de viento cerca de la superficie del océano que haga ascender el aire en forma de espiral hacia adentro.
De igual manera, antes de que estos fenómenos se describan como huracanes reciben varias denominaciones diferentes, como ser:
- Depresión tropical: ciclón tropical en el que el viento medio máximo a nivel de la superficie del mar es de 62 km/h o inferior.
- Tormenta tropical: ciclón tropical bien organizado de núcleo caliente en el que el viento promedio máximo a nivel de la superficie del mar es de 63 a 117 km/h.
- Huracán: ciclón tropical de núcleo caliente en el que el viento máximo promedio a nivel del mar es de 118 km/h o superior.
Una de las diferencias principales entre estos tres tipos de ciclones tropicales es su organización. La depresión tropical agrupa nubosidad y lluvia, pero las bandas espirales no están bien delimitadas. La tormenta tropical es un sistema atmosférico con una mejor estructura, con bandas espiraladas convergentes hacia el centro del sistema, y el huracán es un sistema totalmente organizado en toda la troposfera (primera capa de la atmósfera, en contacto con la superficie de la Tierra) con bandas espiraladas de lluvia bien delimitadas.
La observación de este fenómeno
Existen dos tipos de observaciones, las directas y las indirectas. Las primeras se llevan a cabo por medio de aviones, barcos o boyas marinas que determinan las dimensiones y velocidad de los vientos del ciclón tropical. Cuando el huracán hace contacto con el continente, las mediciones se hacen con estaciones meteorológicas, como las radiosondas que registran datos de las partes superiores del sistema (niveles altos de la atmósfera).










bravenet.com